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FIBRA

2024

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Manila -pita … lo más noble es lo que sale de la tierra.

 

Esta fibra nos ha regalado algo con lo que tejer por miles de generaciones, para el arte, para lo utilitario. Sus hojas largas y delgadas tienen una enorme capacidad de metamorfosis y apariencias.

 

Luego de una gran búsqueda, mis manos encuentran un camino que le hace sentido a mi espíritu, no es un tejido tradicional, pero algo tiene de historia. Manila y bronce se complementan y afirman, brillan y se traslucen. He logrado la anti-forma y lo etéreo con esta nueva materialidad.   

 

También he descubierto que los colores vibrantes le pertenecen a la pita, no es una imposición, pareciera que estaban destinados a estar juntos desde siempre.

 

Hoy decido crear desde la alegría, porque en parte, me he liberado de las exigencias racionales del arte y la vorágine inconsciente de estar produciendo incansablemente. Estos objetos son formas que expresan libertad, no hay ley ni obra incorrecta, hay empuje y ganas. La materialidad salvaje y mis manos juegan a encontrar equilibrio y amor, a recrear mi referente más preciado; la naturaleza.

 

La pita ha tocado mi fibra, me llena de coherencia, me lleva a mi origen y me abre infinitos caminos hacia el futuro. Me siento inspirada.

 

Lucía Balbontín / Abril 2024

FIBRA

 

(…)la humanidad imaginante es un más allá de la naturaleza naturante. Es el injerto el que puede dar verdaderamente a la imaginación material la exuberancia de las formas. El arte es la naturaleza injertada”.

 Gaston Bachelard 

 

Entramos en un espacio de texturas, colores, luces y sombras. Cuerpos y grandes objetos alzados, que nos rodean, atrapan y cobijan, de Lucía Balbontín. Pueden ser dibujos, fotografías, recuerdos de sus caminatas y viajes, el punto de partida para su incansable exploración. Ella no se detiene. En su inmaculado taller respira profundo para desconectarse del mundo, para conectarse consigo misma y con sus andanzas e inspiraciones que la han influenciado. Lo sabemos porque sus obras manifiestan que su musa es la naturaleza.

La artista traduce y reconfigura un ritmo entramado, con espacios y nudos, con acumulaciones y vacíos, una secuencia hacia un tejido de experiencias internas. La manila es la fibra vegetal elegida. Desde pantanos y orillas de ríos se transforma con el tiempo para ser utilizada como material. Lucía la toma en un estado tosco, la peina y la ablanda, a veces la mantiene en su color natural y otras veces la tiñe. Ella junta, envuelve y enrolla la pita, ayudada por alambres de bronce o cobre. Estos se tornean y unen, contrastando y realzando la cualidad del otro. Son texturas que atraen, que provocan, se iluminan y equilibran. 

Sus obras son tramas de cuerpos que flotan, de apariencia liviana. De materialidad orgánica y rugosa, que invitan a ser tocadas. Su juego con la forma, la transparencia y el color trasciende la estética para convertirse en una proclamación de libertad, una celebración de la vida en su forma más pura.

Lucía responde a la petición de Gaston Bachelard, quien establece que es tarea del artista liberar en nosotros "una materia que quiere soñar". Fibra es una exposición que se revela como un puente hacia lo indefinible, inspirando a los espectadores a liberar su propia "materia”, creando un espacio de pausa y reflexión donde el arte invita a reconectar con los aspectos más fundamentales de nuestra esencia y del espacio natural que nos rodea.

 

Paula Ceroni / Marzo 2024

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