TRAMA 

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Colectiva TRAMA

Artistas
Lucía Balbontin
Florencia Aspee
Jose Juan Powditch

obras de las fotografías deLucia Balbontin

Galería Artespacio
Texto por Felipe Forteza
Año 2021

   Cuando hablamos de una trama, se nos viene a la cabeza un amplio registro.

 

Desde un conjunto de hilos cruzados y enlazados que forman una tela, una confabulación, una estructura y una forma en que se articulan distintas partes o acciones de una situación. Un conjunto de elementos celulares que forman el armazón de un tejido, inclusive en botánica la floración de los árboles o enredaderas que crean su propio enjambre de texturas. En el contexto de los relatos, es el hilo cronológico de los eventos presentados en una obra: el argumento, la anécdota o la historia.

Según Aristóteles, toda trama se componía de tres partes: introducción, complicación y desenlace.

Los tres artistas que generan la “trama” de esta exposición, proponen sus propios imaginarios sobre esta temática, enriqueciendo nuestra visión.

   Por su parte, Lucía Balbontín, en su obra entrelaza recuerdos e imágenes fotográficas, con una diversidad de materiales y técnicas. En su trabajo reconstruye cuerpos presentes en la naturaleza, a partir de distintas materialidades, como el alambre, el fierro, la cerámica, el esmalte y el plástico, entre otros. El aire, el espacio y la luz también juegan un rol como materialidad, logrando modelar texturas que en sí son patrones, tramas o fluidos. Por otro lado, el trabajo artesanal y sus accidentes, le indican el camino de la obra en desarrollo, donde sus manos están en contacto con ella, experiencia que le entrega una reconección profunda con esta naturaleza imaginada.

   Florencia Aspee, propone una serie de variaciones de la realidad contenida en sus imágenes, entramando espacios y tiempos ficticios, intentando recomponer memorias entre la ensoñación y la lucidez. Por medio del traspaso de materiales, la imagen pierde su claridad inicial, se fragmenta, se desfigura y se vuelve a componer con otro cuerpo, y dimensión. Asimismo, los textos que acompañan la obra dan estructura al relato, entrelazado recuerdos, diálogos y memoria.

 

   José Juan Powditch desde niño observaba una práctica heredada de generación tras generación, exclusivamente por las mujeres de la familia: el crochet, fascinado con la trama que se producía con solo una hebra hasta generar cuerpos complejos, asociados a las artes decorativas. Dicho recuerdo lo inmortaliza en el papel, logrando una fina trama a través del vínculo de las fibras de algodón que se unen para dar vida el crochet, por medio del tejido natural del papel trabajado con gran minuciosidad, fibra por fibra.