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Lucía Balbontín explora la espacialidad y la luz a través de la naturaleza, en su última exposición.

ón siempre ha girado en torno a la naturaleza, atraída por su infinita riqueza tanto en formas como en significados”, cuenta la artista chilena Lucía Balbontín (@luciabalbontin.artista), quien acaba de inaugurar la exposición Fibra en la galería Artespacio. La muestra es una fusión de reflexiones profundas sobre la naturaleza, el arte y la esencia humana, a través de 35 obras de gran y pequeño formato, donde las fibras naturales son protagonistas. 

Lucía cuenta que el trabajo que ha hecho con estas fibras está inspirado por los recuerdos de un viaje que hizo con su mamá hace cuatro años por la Región del Maule, en busca de artesanos y nuevas materialidades. “Durante este viaje, tuve la oportunidad de conocer la pita en su estado más bruto, observar su proceso de transformación en materia prima y descubrir las diversas formas en que los artesanos la emplean, siguiendo sus tradicionales técnicas”, explica.

Para Lucía, Fibra representa su viaje a través de texturas, colores, luces y sombras, a partir de la pita o manila, “lo más noble que sale de la tierra”, como la define la artista. “Inspirada en mis caminatas y viajes, cada obra exhibida se convierte en un punto de partida para una exploración sin fin de la naturaleza, que siempre ha sido mi musa más fiel”, reflexiona.

¿Este fue tu primer acercamiento a la manila?  

“Sí. Desde hace tiempo, había estado buscando un material natural que me permitiera explorar la espacialidad y la luz, similares al alambre y el plástico que había utilizado en años recientes. Sin embargo, en esta ocasión, descubrí que esta fibra natural me ofrece la posibilidad de jugar con el color, teñirlo y sentir que los colores se fusionan de manera perfecta con el material, sin parecer una adición forzada, sino más bien como una característica inherente de la manila. Para experimentar con la espacialidad, se me ocurrió emplear alambres de cobre o bronce, los cuales consolidan y conectan las fibras, aportando, además, un cierto equilibrio estético y luminosidad a la obra. Es la propia materialidad la que dirige el proceso creativo.

En mi obra siempre procuro reflejar la naturaleza, y hasta hace poco la representaba mediante el uso del plástico, lo que confería a la obra un aspecto muy pulido y lineal, y al mismo tiempo, lograba el objetivo de crear una obra resistente al paso del tiempo. No obstante, creo que ahora, con la materialidad natural de la fibra, se consigue encapsular la idea de naturaleza con mayor cohesión y coherencia”.

En Fibra la invitación es a ver el arte como un puente entre el ser humano y su entorno natural. ¿Por qué es tan importante para ti esta relación?

“Desde mi perspectiva, considero fundamental que el arte actúe como un puente hacia la naturaleza, pues nos ofrece una oportunidad invaluable para reconectar con nuestro entorno en una época donde la vida moderna a menudo nos aleja de este vínculo esencial. 

Mi obra busca ser ese lazo, una invitación a mirar más allá de lo cotidiano y a percibir la belleza y el ritmo intrínsecos del mundo natural que nos rodea. La importancia de este puente se manifiesta en la capacidad del arte para traducir la complejidad y la simplicidad de la naturaleza de maneras que el lenguaje convencional no puede. Al utilizar elementos naturales en mis obras, como la manila, y al jugar con la luz, las sombras y las texturas, busco no solo capturar la esencia de la naturaleza, sino también invitar a los espectadores a experimentarla de manera directa, a sentir su tacto, su fragilidad, y su fuerza”.

¿Cómo esperas que reaccione el público frente a esta obra?

“Me gustaría que el público se acerque a mi obra con mente abierta, dispuesto a explorar. Mis texturas, colores y formas buscan más que atraer visualmente; pretenden invitar al espectador a apreciar la naturaleza y su relación con esta, esperando provocar una gama de emociones y reflexiones. Estoy particularmente interesada en ver cómo las personas reaccionan  frente a  estas obras que desafían las normas perceptuales tradicionales, especialmente porque me he enfocado en crear un espacio inmersivo, innovando en términos de materialidad con la manila y  la dimensionalidad, invitándolos a una experiencia sensorial que expanda su manera de ver el arte y el mundo.

Mi objetivo es inspirar a los espectadores a encontrar sus propias expresiones creativas, enriqueciendo tanto su vida como mi práctica artística. Este intercambio entre el arte y su audiencia es fundamental, y espero que deje una huella duradera en aquellos que interactúen con mi trabajo, invitándolos a un diálogo continuo con el arte”.

Fibra se puede ver en la galería Artespacio hasta el 4 de mayo de 2024. 

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